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Los derechos humanos son derechos de los que gozan, de forma permanente, todas las personas; estos deben ser garantizados sin discriminación por origen étnico, sexo, género, edad, orientación sexual, nacionalidad, religión, opinión política, condición social, estado de salud o cualquier otra. No pueden reconocerse solo a un grupo de personas o garantizarse unas veces sí y otras no.

Para que podamos identificarlos, los derechos humanos se caracterizan por una serie de Principios para su cumplimiento y realización:

Principio de Universalidad: los derechos humanos corresponden a todas las personas por igual, no pueden discriminar, ni pueden ir contra la dignidad o las libertades de una persona.
Principios de Interdependencia e Indivisibilidad: todos los derechos humanos están vinculados entre ellos y no pueden separarse o fragmentarse unos de otros. Todos los derechos humanos, civiles, políticos, económicos, sociales y culturales, deben comprenderse como un conjunto ya que dependen para su existencia de la realización de otros derechos. La violación de un derecho pone en riesgo a los demás.
Principio de Progresividad: aun cuando su plena realización solo pueda lograrse de manera paulatina, se requiere la toma de medidas a corto, mediano y largo plazo por parte de los Estados para que su garantía y protección avance y se incremente eficazmente y nunca retroceda injustificadamente.

¿Cómo sé si tengo derechos?
Los derechos humanos están reconocidos en tratados internacionales adoptados por los Estados y en Constituciones y leyes nacionales por lo que generan obligaciones concretas para los gobiernos y sus autoridades de promoverlos, respetarlos, protegerlos y garantizarlos, así como de prevenir, investigar, sancionar y reparara cualquier acto u omisión que los violente. A la fecha, México ha adoptado diversos tratados internacionales de Naciones Unidas y regionales en materia de derechos humanos los cuales además están reconocidos en la Constitución federal como el derecho a la salud; el derecho a la vida y a la libertad; a no estar sometido a la esclavitud, ni torturas; a la libertad de opinión y de expresión; a la educación y al trabajo; a la libertad de pensamiento y religión.

¿Cómo se relaciona el aborto con los derechos humanos?
El acceso a procedimientos de aborto seguro está vinculado con varios derechos humanos reconocidos internacionalmente como: el derecho a la vida digna, a la salud, a la autodeterminación reproductiva (libre elección de la maternidad), a la igualdad y la no discriminación, a la libertad reproductiva y sexual, a la intimidad, a la libertad de creencias y religión, a la educación y a la información, a gozar de los beneficios del progreso científico, entre otros.

Incluso desde hace 27 años, gobiernos de más de 100 países reconocieron que la toma de decisiones libres e informadas sobre el embarazo y el parto es un derecho humano básico, que los Estados deben garantizar.

¿Cuál es la obligación de las autoridades, en materia de derechos humanos?
Respetar. Abstenerse de cometer acciones u omisiones que violen los derechos humanos.
Proteger. Tomar medidas necesarias para que ninguna persona viole derechos humanos.
Garantizar. Hacer efectivos los derechos humanos a través de leyes, políticas públicas, juicios de amparo.
Promover. Aplicar acciones para la sensibilización y educación en derechos humanos.
Los Estados deben tomar las medidas necesarias con el propósito de garantizar la mayor protección de los derechos de las personas en todo momento. Por lo tanto, no están sujetos a consensos, consultas o voluntades de gobernantes. La Constitución federal mexicana establece que ni las restricciones a los derechos humanos ni las garantías para su protección pueden ser objeto de consulta popular.

Para reconocer y garantizar los derechos humanos de las mujeres y personas con capacidad reproductiva, el Estado debe reconocer e institucionalizar los procedimientos de aborto, como un servicio más de la salud reproductiva. Negar el acceso a los servicios de aborto seguro constituye una violación de los derechos humanos de las mujeres y las personas con capacidad de gestar, ya que impide que ejerzan su derecho a decidir de manera libre, informada y segura sobre su cuerpo y acceder a servicios de salud conforme a sus necesidades reproductivas.

CHECA EL DATO HISTÓRICO:
México fue uno de los primeros 48 países que firmaron la Declaración Universal de los Derechos Humanos en 1948, primer documento de las Naciones Unidas que reconoce los derechos fundamentales que deben ser reconocidos y protegidos en todo el mundo. Desde entonces, México se ha adherido a un listado amplio de tratados internacionales en la materiacomo el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos; el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales; la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer y la Convención Interamericana para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer.

Desde la Declaración Universal de los Derechos Humanos, los derechos humanos se consideraron una estructura universal e indivisible, idea que quedó plasmada en la Declaración y Programa de Viena, aprobada en la Convención Mundial de Derechos Humanos en 1993, la cual señala que todos los derechos humanos son universales, indivisibles e interdependientes y están relacionados entre sí.

Durante la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo, en 1994, 179 gobiernos reconocieron que la toma de decisiones libres e informadas sobre el embarazo y el parto es un derecho humano básico.

En México, el 10 de junio de 2011 se publicó una modificación a la Constitución Federal, donde el artículo primero reconoce que en el país “todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en esta Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte, así como de las garantías para su protección”.