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Argentina ha hecho historia. A partir de ahora, todas las mujeres en el país serán libres de elegir o no la maternidad. Y, en caso de un embarazo no planeado o no deseado, tendrán la posibilidad de interrumpirlo accediendo a servicios legales y seguros, sin poner en peligro su vida o su salud.

Tras una sesión de 12 horas, este miércoles 30 de diciembre, el Senado argentino aprobó la ley que le permite a la mujer interrumpir su embarazo hasta la semana 14 de gestación con 38 votos a favor, 29 en contra y una abstención.

“La aprobación por parte del Senado argentino de la ley permitirá que las mujeres que necesiten interrumpir un embarazo antes de la 14 semana de gestación puedan hacerlo de forma legal y segura, sin tener que arriesgar su vida y su integridad. Este es un gran triunfo de las mujeres en Argentina pero también lo es para todas las mujeres en América Latina, sin duda para la ola verde y el movimiento de mujeres, pero lo es también para quienes luchamos por la equidad, los derechos humanos y la justicia social en cualquier parte del mundo. En América Latina estamos de fiesta”, señaló María Antonieta Alcalde Castro, directora de Ipas Centroamérica y México.

Luego que en 2018 el Senado rechazó la ley, la iniciativa de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) hasta la semana 14 de gestación fue presentada esta vez por el presidente Alberto Fernández, como un modo de “garantizar que todas las mujeres accedan al derecho a la salud integral”.

En Argentina el aborto era penado entre uno y cuatro años de cárcel, excepto en casos de violación o de riesgo para la vida de la mujer. Se estima que en el país se realizan 500 mil abortos clandestinos al año y desde 2016 al menos 43 mujeres perdieron la vida en esas condiciones.

“Este día, una deuda histórica con las mujeres y familias argentinas se ha saldado. El aborto clandestino no existirá más. Es este un muy buen momento para que los gobiernos del continente americano, de sur a norte, se comprometan con la salud y la vida de las mujeres, que sigan el ejemplo de las valientes mujeres argentinas”, mencionó Guillermo Ortiz, experto clínico regional de Ipas CAM.

Algunos de los principales argumentos que las y los senadores argentinos usaron para dar su voto a favor, fueron:
– La criminalización del aborto no disminuye su incidencia, sino que orilla a la mujer a acceder a procedimientos clandestinos e inseguros que ponen en peligro su vida y su salud.
– Las mujeres que eligen un aborto no son criminales, son mujeres en situaciones diversas que están tomando decisiones difíciles en beneficio de su proyecto de vida, de sus familias, incluso de sus otros hijos.
– El aborto es un procedimiento muy seguro cuando se practica en condiciones adecuadas. Legalizarlo significa salvaguardar la vida, la salud, la dignidad humana, la integridad y el bienestar, la igualdad, los derechos humanos, la ética y el acceso a la salud pública.
– Cuando el aborto es criminalizado, los médicos se niegan a atender a las mujeres, incluso en abortos espontáneos y otras emergencias obstétricas, porque tienen miedo a ser denunciados. Si se legaliza esta situación, podrán atender a las mujeres con mayor certeza.

La legalización del aborto en Argentina es una victoria para todas las mujeres en el mundo y, en América Latina, es un llamado para que los gobiernos del resto de los países de la región tomen acciones para garantizar la vida, la salud y el bienestar. 2021 será un gran año para los derechos de las mujeres.