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En el contexto de la pandemia del Covid-19, varios hospitales y centros de salud han priorizado la atención a personas con síntomas de esta enfermedad y enfocado sus esfuerzos y recursos en ellas, dejando en un plano secundario la atención a la salud sexual y reproductiva. Sin embargo, las personas continúan teniendo relaciones sexuales y necesitan ver satisfechas sus necesidades de anticoncepción.

Ante este panorama, ¿qué opciones tienen las personas para prevenir embarazos no deseados?, sobre todo cuando no es sencillo acceder a los servicios de salud o cuando sólo puedes tener contacto con profesionales de la salud a través de vías virtuales.

En este blog, Ipas CAM te recomienda algunas opciones de métodos anticonceptivos que no involucran la acción inmediata del personal de salud para su aplicación y a los que podrías acceder a través de la venta en farmacias, el envío a domicilio, la compra en línea o la distribución por parte de organizaciones de la sociedad civil.

¿Qué son los métodos anticonceptivos?

Son sustancias, dispositivos o procedimientos que impiden o reducen de manera significativa las posibilidades de que se complete un embarazo al mantener relaciones sexuales.

Los métodos anticonceptivos se pueden clasifican en: Hormonales y no hormonales. Para fines prácticos y por no requerir de la intervención de personal médico, en este blog te contaremos de las opciones hormonales y no hormonales a las que puedes acceder fuera de clínicas y hospitales.

Hormonales

Como su nombre lo indica, están conformados por hormonas, usualmente algún tipo de estrógeno y/o progestina. Actúan evitando la ovulación o modifican el grosor del tejido dentro del útero o matriz y la mucosidad en el cuello uterino para impedir un embarazo. Son métodos reversibles y ampliamente disponibles. No interfieren con las relaciones sexuales y la fertilidad retorna inmediatamente después de suspender su uso. Son muy eficaces ya que tienen una probabilidad de falla entre 1 y 9 embarazos por cada 100 mujeres.

En este tipo de anticonceptivos se encuentran: las píldoras y las inyecciones anticonceptivas, el parche y el anillo vaginal.

Algunas mujeres pueden presentar después del uso de estos métodos hormonales: sangrado irregular, sensibilidad mamaria, dolor de cabeza, náusea, mareo, cambio de estado de ánimo, acné y cambio de peso. Sin embargo, hay que considerar que es muy poco probable que se presenten estos síntomas y depende del tipo de hormona que esté contenida en cada método.

Toma en cuenta que la píldora anticonceptiva de emergencia tiene una eficacia menor a la de los otros métodos de uso regular, por eso se recomienda utilizarla sólo en caso de no haber contado con otro método durante la relación sexual.

No hormonales

Los anticonceptivos no hormonales son aquellos que evitan la fecundación del óvulo por parte del espermatozoide, sin efectos en el ciclo menstrual de la mujer. Su costo generalmente es económico y son de fácil acceso en farmacias.

En este tipo de anticonceptivos se enlistan, en orden de mayor a menor eficacia: el condón masculino, el diafragma con espermicida, el condón femenino, el espermicida y el capuchón cervical con espermicida. Tienen una probabilidad de falla de entre 13 y 32 embarazos por cada 100 usuarias. Pueden utilizarse en combinación con otros métodos para elevar la protección.

Los más económicos y fáciles de usar son el condón masculino y el condón femenino, su mayor ventaja es que además de los embarazos no deseados previenen el contagio de infecciones de transmisión sexual (ITS), incluyendo el VIH.

Entre sus desventajas están las posibles alergias

o hipersensibilidad a los componentes.

Finalmente, dentro de los métodos no hormonales podemos encontrar los métodos naturales. Son métodos que para evitar el embarazo se basan en abstenerse de tener relaciones sexuales con penetración durante el periodo fértil mediante un seguimiento puntual (Ritmo) o evitar la eyaculación dentro de la vagina de la mujer (coito interrumpido). Sin embargo, son los menos efectivos y deben ser considerados como última opción o usarse en combinación con otros métodos. Son poco eficaces, pues presentan más de 20 embarazos por cada 100 parejas que recurren a ellos.

NOTA IMPORTANTE: las mujeres con comorbilidades, enfermedades asociadas o factor de riesgo cardiovascular, deben consultar a su médico para identificar la mejor opción anticonceptiva en cada caso.